{"id":11818,"date":"2025-11-13T14:02:35","date_gmt":"2025-11-13T20:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/?page_id=11818"},"modified":"2025-11-13T14:38:24","modified_gmt":"2025-11-13T20:38:24","slug":"cuarenta-anos-de-la-erupcion-del-volcan-nevado-del-ruiz-colombia-noviembre-13-de-1985","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/?page_id=11818","title":{"rendered":"Cuarenta a\u00f1os de la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Nevado del Ruiz, Colombia: noviembre 13 de 1985"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em><strong>H\u00e9ctor Mora P\u00e1ez<\/strong>, Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi, Colombia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em><strong>Javier Id\u00e1rraga Garc\u00eda<\/strong>, Universidad Pedag\u00f3gica y Tecnol\u00f3gica de Tunja, Colombia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>Comisi\u00f3n de Geof\u00edsica del IPGH<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El volc\u00e1n Nevado del Ruiz, localizado en la Cordillera Central de Colombia a 5 321 metros sobre el nivel del mar, inici\u00f3 un proceso de reactivaci\u00f3n a partir de la ocurrencia, el 22 de diciembre de 1984, de tres sismos sentidos en un radio de 20-30 km del volc\u00e1n, uno de ellos de magnitud estimada entre 3 y 4 en la escala de Richter; como consecuencia de ello, se report\u00f3 que la nieve del volc\u00e1n se cubri\u00f3 parcialmente con una fina capa de ceniza y azufre. Es importante se\u00f1alar que los registros hist\u00f3ricos indicaban la ocurrencia de eventos eruptivos previos en 1595 y en 1845.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el a\u00f1o 1985, se registraron varios sismos y se increment\u00f3 la actividad fumar\u00f3lica.\u00a0 El 6 de enero, ge\u00f3logos que visitaron la cima del cr\u00e1ter Arenas observaron que un cr\u00e1ter nuevo, m\u00e1s peque\u00f1o, se hab\u00eda formado. Desde entonces, se iniciaron diversas actividades para entender el fen\u00f3meno volc\u00e1nico asociado, que incluy\u00f3 la visita de un experto de UNDRO (Oficina del Coordinador de Socorro en Casos de Desastre de las Naciones Unidas), de investigadores del Cuerpo de Socorro Suizo, entre otros, quienes trabajaron conjuntamente con personal del entonces Instituto Colombiano de Investigaciones Geol\u00f3gico-Mineras (INGEOMINAS), Universidad de Caldas, Central Hidroel\u00e9ctrica de Caldas (CHEC), Universidad Nacional de Colombia y el creado Comit\u00e9 C\u00edvico de Estudios Vulcanol\u00f3gicos, con la participaci\u00f3n de los gremios econ\u00f3micos locales. \u00a0Tambi\u00e9n se cont\u00f3 con apoyo de la UNESCO, la Organizaci\u00f3n Mundial de Observatorios Vulcanol\u00f3gicos (WOVO), y el Servicio Geol\u00f3gico de los Estados Unidos, quienes enviaron expertos. En julio de 1985, se instalaron los primeros sism\u00f3grafos port\u00e1tiles, los cuales fueron reubicados en septiembre de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns are-vertically-aligned-center is-layout-flex wp-container-3 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"500\" src=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1.-Armero_aftermath_USGS.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11819\" srcset=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1.-Armero_aftermath_USGS.jpg 800w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1.-Armero_aftermath_USGS-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1.-Armero_aftermath_USGS-768x480.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fotograf\u00eda 1:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;<strong>1. Armero_aftermath_USGS<\/strong>&#8221;&nbsp;debe referenciarse como:<\/p>\n\n\n\n<p>By Jeffrey Marso, USGS geologist, Public Domain, via Wikimedia Commons, <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=178244420\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=178244420<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El 11 de septiembre, se present\u00f3 una fuerte erupci\u00f3n fre\u00e1tica, con emisi\u00f3n de cenizas que cubri\u00f3 gran parte del casquete glaciar del volc\u00e1n, y alcanz\u00f3 a depositar una delgada pel\u00edcula en la ciudad de Manizales, capital del departamento de Caldas, localizada 28 km al noroeste del volc\u00e1n, as\u00ed como a la poblaci\u00f3n de Chinchin\u00e1, a 33 km del volc\u00e1n. Se gener\u00f3 adem\u00e1s un flujo de lodo y de escombros a lo largo del r\u00edo Azufrado, uno de los r\u00edos que nace en la cumbre volc\u00e1nica cubierta de hielo, alcanzando una longitud de 20 kil\u00f3metros aproximadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo mes de septiembre, se inici\u00f3 la elaboraci\u00f3n del Mapa de Riesgos del Volc\u00e1n Nevado del Ruiz, el cual fue presentado el d\u00eda 7 de octubre en la sede del INGEOMINAS en Bogot\u00e1, y al d\u00eda siguiente en las ciudades de Ibagu\u00e9, capital del departamento del Tolima, y Manizales, haci\u00e9ndose disponible a las autoridades civiles, militares, acad\u00e9micas, cient\u00edficas y medios de comunicaci\u00f3n. Este mapa, a escala 1:50.000, fue objeto de difusi\u00f3n en el peri\u00f3dico local <em>La Patria, <\/em>de Manizales el 8 de octubre y en <em>El Espectador<\/em>, diario de circulaci\u00f3n nacional, el 9 de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz de la visita de un geodesta costarricense del Observatorio Vulcanol\u00f3gico y Sismol\u00f3gico de Costa Rica (OVSICORI) a comienzos de octubre de 1985, se empez\u00f3 la construcci\u00f3n de arreglos geod\u00e9sicos especiales denominados inclin\u00f3metros secos (<em>dry-tilt<\/em>) a partir de nivelaciones geod\u00e9sicas de precisi\u00f3n, tom\u00e1ndose los primeros datos as\u00ed como de \u00a0inclinometr\u00eda electr\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-6 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Fotograf\u00eda 2:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">&#8220;<strong>2. Armero_aftermath_Marso<\/strong>&#8221;&nbsp;debe referenciarse como:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">By&nbsp;Jeffrey Marso, USGS geologist, Public domain, via Wikimedia Commons, <a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/51\/Armero_aftermath_Marso.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/51\/Armero_aftermath_Marso.jpg<\/a>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"500\" src=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2.-Armero_aftermath_Marso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11821\" srcset=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2.-Armero_aftermath_Marso.jpg 800w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2.-Armero_aftermath_Marso-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2.-Armero_aftermath_Marso-768x480.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El 13 de noviembre de 1985, el volc\u00e1n Nevado del Ruiz hizo dos erupciones, la primera alrededor de las 15:00 horas, con ca\u00edda de cenizas en la poblaci\u00f3n de Armero, y la segunda a las 21:00 horas, hora local. Flujos pirocl\u00e1sticos arrojados se depositaron en la parte alta del volc\u00e1n, \u00a0causando fusi\u00f3n de nieve y hielo \u00a0estimada entre el 8% y 10%\u00a0 de su totalidad generando <em>lahares<\/em> \u00a0(flujos de lodo y escombros) que descendieron por los cauces de los r\u00edos que nacen en el volc\u00e1n, tales como Azufrado, Lagunillas, Nereidas, Molinos, Recio, Gual\u00ed, Claro. Estos flujos alcanzaron \u00a0poblaciones como Armero, localizada al oriente del volc\u00e1n, la tercera m\u00e1s grande en ese entonces del departamento del Tolima, que fue completamente arrasada, y la poblaci\u00f3n de Chinchin\u00e1, al oeste del volc\u00e1n, en el departamento de Caldas, causando la muerte de m\u00e1s 25 000 personas, alrededor de 5 000 heridos y un n\u00famero cercano a 9 000 sobrevivientes sin vivienda. Otras poblaciones, como Mariquita y Honda del departamento del Tolima y Villamar\u00eda en el departamento de Caldas fueron igualmente afectadas. El \u00e1rea cubierta por los sedimentos fue\u00a0 de 33.87 km<sup>2<\/sup>, y el volumen total de material transportado hasta el valle de Armero, incluidas las fases l\u00edquida y s\u00f3lida, fue estimado en 80 millones de metros c\u00fabicos. Este evento es considerado como la peor avalancha de lodo volc\u00e1nico de la historia y el segundo peor desastre volc\u00e1nico en el siglo pasado por el n\u00famero de v\u00edctimas y da\u00f1os causados.<\/p>\n\n\n\n<p>Con posterioridad a la erupci\u00f3n, el gobierno nacional expidi\u00f3 el Decreto-ley 3815 de diciembre 26 de 1985, mediante la cual se asign\u00f3 al entonces INGEOMINAS, hoy Servicio Geol\u00f3gico Colombiano, el \u201cestudio y prevenci\u00f3n de toda clase de riesgos geol\u00f3gicos, lo cual adelantar\u00e1 mediante la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas vulcanol\u00f3gicas, tect\u00f3nicas, geof\u00edsicas, geomorfol\u00f3gicas, sismol\u00f3gicas y geod\u00e9sicas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia de esta normativa, se cre\u00f3 el Observatorio Vulcanol\u00f3gico Nacional con sede en la ciudad de Manizales, hoy en d\u00eda conocido como Observatorio Vulcanol\u00f3gico y Sismol\u00f3gico de Manizales, el cual dio inicio a la investigaci\u00f3n y monitoreo volc\u00e1nico en el pa\u00eds, con m\u00e9todos y t\u00e9cnicas de avanzada, pasando del manejo de informaci\u00f3n an\u00e1loga a informaci\u00f3n digital. Se cont\u00f3 con apoyo internacional para la creaci\u00f3n del observatorio, en especial del Servicio Geol\u00f3gico de los Estados Unidos, y se consolid\u00f3 como ente de investigaci\u00f3n que forma los futuros vulcan\u00f3logos del pa\u00eds, al tener programas de pasant\u00eda de estudiantes en geociencias, algunos de ellos laborando ahora fuera del pa\u00eds. Este fortalecimiento se extendi\u00f3 con la creaci\u00f3n posterior de dos observatorios vulcanol\u00f3gicos y sismol\u00f3gicos, en las ciudades de Pasto y Popay\u00e1n, respectivamente, cubriendo as\u00ed los tres segmentos volc\u00e1nicos del pa\u00eds, norte, centro y sur. Se ha contado adem\u00e1s con el apoyo de diferentes pa\u00edses, de gran experiencia en temas de vulcanolog\u00eda como Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-9 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/3.-Paisaje_Armero-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11822\" srcset=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/3.-Paisaje_Armero-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/3.-Paisaje_Armero-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/3.-Paisaje_Armero-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/3.-Paisaje_Armero-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/3.-Paisaje_Armero-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fotograf\u00eda 3:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;<strong>3. Paisaje_Armero<\/strong>&#8221;&nbsp;debe referenciarse como:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;By Jhonatan Enrique Balaguera Rinc\u00f3n, CC BY-SA 4.0 &lt;<a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/4.0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/4.0<\/a>&gt;, via Wikimedia Commons, <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Paisaje_Armero.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Paisaje_Armero.jpg<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Dada la situaci\u00f3n asociada a la erupci\u00f3n, que desencaden\u00f3 la fusi\u00f3n parcial de nieve del casquete de hielo y la posterior generaci\u00f3n de los lahares, con el gran n\u00famero de v\u00edctimas previamente se\u00f1alado, es importante hacer menci\u00f3n de algunos pormenores en torno a esta tragedia, que incidieron en las funestas consecuencias.&nbsp; Aunque se hicieron muchos esfuerzos t\u00e9cnicos y cient\u00edficos por parte de los profesionales colombianos, bajo un proceso de aprendizaje en la marcha con el soporte&nbsp; de expertos extranjeros, la carencia de un programa formal de monitoreo instrumental, la falta de experiencia en el manejo de una crisis de estas dimensiones, los errores cometidos por el gobierno nacional en la gesti\u00f3n de apoyo internacional, y la incredulidad de los&nbsp; tomadores de decisiones respecto a los elementos consignados en el primer mapa de riesgo, no se tomaron las medidas pertinentes. La carencia de informaci\u00f3n oportuna a la comunidad y las recomendaciones a seguir, as\u00ed como la falta de educaci\u00f3n en las comunidades respecto a la &nbsp;gesti\u00f3n del riesgo fueron otros factores que incidieron en el impacto adverso de este evento.<\/p>\n\n\n\n<p>Por &nbsp;la trascendencia de este evento a nivel mundial, y en especial en la regi\u00f3n panamericana, &nbsp;el Instituto Panamericano de Geograf\u00eda e Historia, desde la Comisi\u00f3n de Geof\u00edsica, &nbsp;hace este suscinto recuento de lo sucedido, con la esperanza &nbsp;que este tipo de eventos no se vuelvan a presentar, en ning\u00fan lugar del mundo. Son muchas las lecciones aprendidas de esta erupci\u00f3n, de profundo impacto en la sociedad colombiana, lo cual es importante &nbsp;considerar 40 a\u00f1os despu\u00e9s de su ocurrencia. Los tomadores de decisiones en los diferentes pa\u00edses, las nuevas generaciones, la academia, la comunidad en general, &nbsp;deben entender la importancia de la gesti\u00f3n del riesgo, la necesidad de avanzar en el conocimiento cient\u00edfico mediante la implementaci\u00f3n de redes instrumentales, el fortalecimiento del recurso humano, la adopci\u00f3n de medidas de prevenci\u00f3n y de mitigaci\u00f3n, que permitan evitar, o por lo menos mitigar, el impacto de eventos de origen natural como el ocurrido el 13 de noviembre de 1985 en Colombia. Es importante que este tipo de situaciones &nbsp;de triste recordaci\u00f3n, no queden en el olvido. Quien no tiene en cuenta su historia, est\u00e1 condenado a repetirla.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-12 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Fotograf\u00eda 4:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">&#8220;<strong>4. Armero_Mudflow_and_ruins<\/strong>&#8221;&nbsp;debe referenciarse como:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">By N. Banks (w:United States Geological Survey), Public domain, via Wikimedia Commons, <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Armero_Mudflow_and_ruins.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Armero_Mudflow_and_ruins.jpg<\/a><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"500\" src=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/4.-Armero_Mudflow_and_ruins.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11823\" srcset=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/4.-Armero_Mudflow_and_ruins.jpg 800w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/4.-Armero_Mudflow_and_ruins-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/4.-Armero_Mudflow_and_ruins-768x480.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Banks N., C. Carvajal, H. Mora &amp; E. Tryggvasson (1990). &#8220;Deformation monitoring at Nevado del Ruiz, Colombia, October 1985-March 1988, J. <em>Volcanological &amp; Geothermal Research<\/em>, 41, 269-295<\/p>\n\n\n\n<p>INGEOMINAS (1985). <em>Estudio de los riesgos volc\u00e1nicos potenciales del Volc\u00e1n Nevado del Ruiz, Informe de las actividades desarrolladas Octubre 8-Noviembre 10 de 1985<\/em>, 45 p.<\/p>\n\n\n\n<p>Mojica J., F. Colmenares, C. Villarroel, C. Mac\u00eda &amp; M. Moreno (1985). Caracter\u00edsticas del flujo de lodo ocurrido el 13 de noviembre de 1985 en el valle de Armero (Tolima, Colombia). Historia y comentarios de los flujos de 1595 y 1845.<em> Geolog\u00eda Colombiana<\/em>, 14, 107-140.<\/p>\n\n\n\n<p>National Research Council (1991). <em>The Eruption of Nevado nel Ruiz Volcano Colombia, South America, November 13, 1985<\/em>. Washington, DC: The National Academies Press. https:\/\/doi.org\/10.17226\/1784.<\/p>\n\n\n\n<p>Voigt B. (1990). The 1985 Nevado del Ruiz volcano catastrophe: anatomy and retrospection. <em>J. Volcanological &amp; Geothermal Research<\/em>, 42, 151-188.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Mora P\u00e1ez, Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi, Colombia Javier Id\u00e1rraga Garc\u00eda, Universidad Pedag\u00f3gica y Tecnol\u00f3gica de Tunja, Colombia Comisi\u00f3n de Geof\u00edsica del IPGH El volc\u00e1n Nevado del Ruiz, localizado en la Cordillera Central de Colombia a 5 321 metros sobre el nivel del mar, inici\u00f3 un proceso de reactivaci\u00f3n a partir de la ocurrencia, el <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/?page_id=11818\">LEER M\u00c1S<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/11818"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11818"}],"version-history":[{"count":23,"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/11818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11857,"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/11818\/revisions\/11857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ipgh.org\/mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}